• Programa de Implante Coclear

    Nuevas Tecnologías en el área de la audición para pacientes con hipoacusia neurosensorial bilateral profunda.

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  • Implante BAHA

    Nuevas Tecnologías en el área de la audición para pacientes con pérdida de un oído.

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Los sordos pueden oír y hablar si detectamos su problema auditivo a temprana edad

NECESITAMOS UNA LEY DE TAMIZAJE INFANTIL

La audición es la vía normal para la adquisición del lenguaje hablado; uno de los más importantes atributos humanos y medio de comunicación en todas las culturas.

El lenguaje es la principal vía de aprendizaje en los niños y desempeña un papel fundamental en el pensamiento, conocimiento y el desarrollo intelectual.

La hipoacusia (sordera) es especialmente dramática en la infancia, ya que el desarrollo intelectual y social del niño está íntimamente unido a las aferencias del Sistema Nervioso Central, lo que nos va a permitir el conocimiento de la palabra y la correcta adquisición del lenguaje.

Al nacer el ser humano ya tiene un sistema periférico auditivo completamente maduro, por lo que la audición puede ser medida de manera cuantitativa y objetiva desde este mismo momento. Sin embargo, es la recopilación de múltiples experiencias y estímulos continuos a través de los sonidos lo que permite organizar un lenguaje estructurado por medio del cual se aprende y se comunica. Este es un proceso que se desarrolla en el denominado “período crítico del desarrollo del lenguaje” que se da principalmente durante los primeros  tres años de vida. A partir de esta edad, la capacidad de realizar estos procesos disminuye en forma progresiva siendo mínima después de los 6 años.

Cualquier tipo de alteración auditiva: permanente, temporal, fluctuante, progresiva, gradual, bilateral o unilateral presente durante este periodo crítico, hace que las bases para construir el lenguaje y los aprendizajes se desestabilicen ocurriendo entonces
retardos que pueden ser ligeros o muy marcados dependiendo del grado de pérdida auditiva, del momento en que ésta aparezca y de su persistencia a través del tiempo.

La edad promedio a la que actualmente se realizan las detecciones de pérdidas auditivas en la República Dominicana es de 2 a 4 años, bastante tarde si se tiene en cuenta el período crítico de desarrollo del lenguaje descrito anteriormente. Una detección tardía determina así un inicio tardío en los procesos de rehabilitación.

La detección precoz y su tratamiento es de gran importancia para el pronóstico, ya que la maduración completa del sistema auditivo se alcanza en las primeras 40 semanas de vida. La organización neurosensorial de la vía y centros auditivos es inducida por los estímulos acústicos; de no producirse estos se podría provocar una atrofia en la corteza; con lo cual aunque posteriormente estimulemos esa corteza no obtendremos ninguna respuesta. Por esto es fundamental el inicio inmediato del tratamiento y su rehabilitación mediante prótesis (audífonos) o estimulación directa del nervio auditivo (implante coclear).

Todos los estudios demuestran que las personas con hipoacusia padecen un retraso en el lenguaje,  la escuela y tienen peores expectativas laborales y profesionales.

El diagnostico temprano de la hipoacusia neurosensorial infantil no es tarea fácil. Su importancia reside en que si dicho déficit no es diagnosticado y tratado oportunamente en los primeros años de vida, genera alteraciones en el desarrollo linguístico, intelectual y social del niño.

Cuando los padres de familia se enteran de que su hijo tiene pérdida auditiva, surgen muchas preguntas. Se preguntan, cómo ocurrió?, qué será de su futuro?, tendrá amigos?, etc. Una reacción de tienen muchos padres ante la noticia de que su hijo tiene pérdida auditiva, es la de dejar de hablarle y arrullarle. Pero un pequeño sordo o de audición deficiente tiene las mismas necesidades que un niño oyente. Este niño sordo con deficiencia auditiva, necesita que usted le hable, juegue con él, es decir hacer todas las cosas que le hace un padre a niño con audición
normal. Los niños que son sordos, necesitan estar rodeado de lenguaje y sonidos adicionales, para que puedan detectarlos y obtener significado de esta información auditiva.

Gracias a los avances tecnológicos que la informática e ingeniería biomédica han aportado al diagnostico medico y audiológico, hoy es posible detectar una pérdida auditiva en neonatos, con gran exactitud.

Es tal la preocupación mundial por este tema que aun sigue vigente la Asamblea realizada por la O.M.S. el 27 de marzo de l986 en donde se llego a la siguiente conclusión:

“… hasta el 5O% de los defectos de audición podrían evitarse o por lo menos disminuir sus secuelas por medio de la Prevención Primaria y Secundaria. Uno o tres de cada mil niños nacen con una pérdida auditiva severa profunda y cerca de 3 de 1000 presentan algún grado de pérdida auditiva, esto constituye entonces un número de 6 de cada 1000 neonatos nacidos con pérdida permanente y bilateral que deben ser detectados al momento de nacer.

Pérdidas auditivas permanentes infantiles afectan alrededor de 133 por cada 100.000 niños siendo 112 de origen congénito, el resto corresponde a las hipoacusias de aparición tardía y/o adquiridas 9 (Davis A., A critical review of the role of neonatal hearing screeningin inthe detection of congenital hearing impairment. Health Tecnol Assess 1997) Algunos autores sugieren que las pérdidas auditivas adquiridas continúan  aumentando hasta los 9 años alcanzando una prevalencia de 205/100.000.

Basado en publicaciones extranjeras se estima que aproximadamente 1-2 de cada 1000nacidos vivos estaría afectado con hipoacusia congénita bilateral severa a profunda14( JAMA 2001, 286; Universal Newborn Hearing Screening, summary of evidence), siendo esta cifra 10 veces superior ( 1-2 %) en las poblaciones con factores de riesgo.

La infección fetal más frecuente es la producida por citomegalovirus. Ocurre en un 2 a 22% de los nacimientos, aunque sólo en el 10% de los casos es sintomática. En estos pacientes la incidencia de hipoacusia es de 15% con un 10% de casos con hipoacusia de comienzo tardío.

El instituto de investigación de la Universidad de Gallaudet en Washington, estableció el siguiente porcentaje etiológico de la hipoacusia en
neonato.

  1. 1. Causas genética/hereditarias/familiar 20.8%
  2. 2. Causas no determinadas/DNA 52.4%
  3. 3. Relativa al embarazo
  • Rubéola materna 0.8% Citomegalovirus 1.8%
  • Prematurez 4.2%
  • Trauma al nacimiento/complicaciones 5.3%
  • Otras causas 1.3%
  1. 4. Posnatales/enfermedad
  • Otitis media 5.6%
  • Meningitis 4.7%
  • Otras infecciones 1.7%
  • Medicamentos 1.3%
  • Traumas 0.9%
  • Otras 3.3%

En el año 2000 el Joint Comitte on Infant Hearing, realizó un listado de los factores de alto riesgo para pérdida auditiva en neonatos y niños hasta 6 meses de edad:

  1. 1. Historia familiar de pérdida auditiva
  2. 2. Infecciones en útero como citomegalovirus, rubéola, sífilis, herpes o toxoplasmosis.
  3. 3. Anormalidades craneofaciales incluyendo anormalidades de la oreja.
  4. 4. Bajo peso al nacer, menor de 1,500grs.
  5. 5. Hiperbilirrubinemia.
  6. 6. Medicamentos ototóxicos como los aminoglucosidos.
  7. 7. APGAR de 0-4 en el primer minuto y de 0-6 a los 5 minutos.
  8. 8. Ventilación mecánica por más de 5 dَías
  9. 9. Síndromes asociados con pérdida auditiva como Usher.
  10. 10. Traumas Craneanos
  11. 11. Retardo en el desarrollo
  12. 12. Otitis media con efusión persistente por más de tres meses.

La pérdida auditiva es la patología más común al momento de nacer, sin embargo, no es rutinariamente buscada y detectada. Una audición perfectamente normal no garantiza un proceso de aprendizaje normal, pero una pérdida auditiva por mínima que sea, si puede dificultar este proceso.

JUSTIFICACIÓN PROGRAMAS DE DETECCIÓN TEMPRANA DE SORDERA SENSORIONEURAL

Programas de detección temprana de hipoacusia sensorioneural congénita bilateral han sido avalados por la Academia Americana Pediátrica 13 (Pediatrics 1999;103: 527-529), el ReinoUnido15 (Arch Dis Child 2000;83:377-383) y la Unión Europea 16(Eur J Pediatr 1999;158:95-96) El informe del Joint Commitee of Infant Hearing 2(JCIH) del año 2000 promueve la detección e intervención precoz de los niños con deficiencias auditivas a través de programas estatales multidisciplinarios e integrados.

Los problemas auditivos deben ser reconocidos y habilitados tan tempranamente en la vida como sea posible para aprovechar la plasticidad del sistema sensorial en desarrollo.

La intervención temprana, antes de los seis meses de vida, es considerada elemental en maximizar el período sensitivo
del desarrollo para prevenir los retrasos frecuentemente observados en niños con moderada /severa pérdida auditiva así como en aquellos con pérdida profunda en una etapa crítica en la adquisición del lenguaje.

Los recientes avances en la  tecnología han permitido el diagnóstico precoz de hipoacusia en el período post natal utilizando métodos objetivos para el screening auditivo neonatal y evaluaciones audiológicas posteriores que permiten elaborar un diagnóstico antes de los 3 meses para iniciar una intervención por el equipo de salud y por los educadores especializados en niños sordos antes de los 6 meses de edad.

La mayoría de los programas ofrecen protocolos de screening en 2 etapas, en el cual aquel RN que falle la primera pesquisa es re-evaluado antes del alta o después de alta (dentro de las primeros 10 semanas) con Emisiones otoacústicas o Potenciales evocados auditivos y se envía a evaluación audiológica solamente si falla el segundo examen; metodología que ha demostrado ser efectiva en disminuir el número de falsos positivos.

Independiente del resultado del screening neonatal todo niño prematuro por ser perteneciente a la población de riesgo debe ser vigilado o seguido desde el punto de vista audiológico hasta los 3 años 19 (Hearing Assesment in Infants and Children: Recommendation Beyond neonatal Screening) para vigilar la hipoacusia de aparición tardía, progresiva, trastornos auditivos fluctuantes de oído medio e hipoacusias auditivas neurales. Según el estudio de Cone Wesson ( Ear and hearing 2000 ), 1 cada 56 niños identificados con hipoacusia neurosensorial permanente tiene evidencias de ser hipoacusia de aparición tardía durante el primer año de vida. Los recién nacidos que han sido hospitalizados en UCI presentan mayor incidencia de alteraciones de oído medio y de hipoacusias neurosensoriales de aparición tardía (Yoon P.J. PriceM; Int J Pediatry Otorhinolaryngol 2003).

Las recomendaciones para los niños con factores de riesgo son monitoreo audiológico cada 6 meses hasta los 3 años

El Joint COMMITËE recomienda también el seguimiento y monitoreo auditivo de las hipoacusias unilaterales, estos pacientes se encuentran en riesgo de presentar hipoacusia de aparición tardía o hipoacusias neurosensoriales bilaterales progresivas. (Bess 1998, Ear and Hearing,)

Basado en publicaciones extranjeras se estima que aproximadamente 1- 2 de cada 1000 nacidos vivos estaría afectado con hipoacusia congénita bilateral severa a profunda JAMA 2001, 286; Universal Newborn Hearing Screening, summary of evidence), siendo esta cifra 10 veces superior (1-2 %) en las poblaciones con factores de riesgo.

 

1-A

1-B

Audífonos retroauriculares para pérdidas profundas. 1-A convencional. 1-B, digital.

2-A

2-B

Audífonos intracanalicular, para pérdidas auditivas superficial y media. 2-A digital. 2-B convencional.

Es triste reconocer que en nuestro país no existe una ley para detectar la sordera o pérdida auditiva a temprana edad o antes de nacer, y lo peor es decir que en muchas ocasiones quien diagnostica la patología son los televisores, licuadoras, radios y teléfonos. Me explico: cuando una madre se acerca a nuestra oficina, viene preocupada porque el niño al estar durmiendo no se despierta cuando accidentalmente, se sube muy alto el televisor, la radio o cuando suena el teléfono.

Hoy en día, por muy profunda que sea la sordera neurosensorial, este paciente puede hablar y escuchar perfectamente cuando se hace un tratamiento a tiempo. Esta tecnología se llama implante coclear, que es un dispositivo electrónico que se coloca en el cráneo del paciente y este le permite escuchar y hablar. En la ciudad de La Vega,  tenemos unas de la primeras clínicas en Latinoamérica, en colocar en sistema Freedom y es la única en el país.

 

Parte interna del Implante Cocler

Parte externa del Implante Coclear

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si aplicamos este algoritmo, aprobado por las naciones desarrolladas y en vías de desarrollo, la República Dominicana, entraría al mundo como uno de los países con el más bajo índice de discapacitados auditivos, ya que si los sordos o pacientes con insuficiencias auditivas se diagnostican a temprana edad, y se corrige su problema, el 95% de ellos a la edad de 5 años estarían escuchando normal, hablando y asistiendo a escuela normo-oyente y lo mas importante serían pacientes sordo que oyen, pero no discapacitados.

 

NECESITAMOS LA LEY.

 

ROBERTO BATISTA GENAO

OTORRINOLARINGOLOGO, DEDICADO A LA OTOLOGIA, LA VEGA, REP. DOM.

 

 

Written by admin

4 Comments to “Los sordos pueden oír y hablar si detectamos su problema auditivo a temprana edad”

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